Slop: la palabra que le puso nombre a una sensación
Desde hace un tiempo, navegar internet deja una sensación conocida: textos que parecen escritos sin carácter, diluídos, genéricos. Imágenes demasiado perfectas para ser reales, sitios muy parecidos. Esa sensación tiene un por qué y ya tiene nombre. A fines de 2025, Merriam-Webster eligió slop como palabra del año y la definió como contenido digital de baja calidad producido en grandes cantidades mediante inteligencia artificial.
Para una empresa esto plantea una preocupación concreta: la desconfianza que genera el slop sobre la marca. En otro artículo analizamos qué se pierde cuando una página web se crea solo con IA. Acá el foco está puesto en quien la visita: cómo reacciona a lo que ve y qué lo lleva a confiar.
Evolución exponencial
El contenido generado con IA crece a un ritmo impresionante. En agosto de 2026, el Pew Research Center publicó un análisis de unas 490.000 páginas en inglés tomadas del archivo Common Crawl entre 2021 y 2026. Antes del lanzamiento de ChatGPT, a fines de 2022, las páginas con señales de escritura con IA no superaban el 1%. En julio de 2026, más de un tercio de las páginas publicadas desde entonces ya las presentaba.
El fenómeno se acelera cada vez más y ya se nota.
La reacción del visitante: "...esto es IA!"
El público ya incorporó la sospecha como punto de partida. Un estudio de Cashew Research publicado en agosto de 2026, basado en una encuesta a 2.149 consumidores de Estados Unidos y Canadá, encontró que el 87% cree que los anuncios, las publicaciones y las imágenes de producto de las marcas están hechos al menos en parte con IA. Solo el 13% se siente muy seguro de poder distinguir qué fue generado y qué no.
Esos dos números, juntos, explican cómo se juzga hoy una web. Si casi todos sospechan y casi nadie puede verificarlo, la gente decide por señales. Lo que se ve genérico se presume hecho sin cuidado, y lo que se presume hecho sin cuidado pierde credibilidad.
El AI slop ya se nota desde el diseño
La conversación sobre el AI slop suele centrarse en el texto, pero la primera impresión de una web es visual y ahí el fenómeno tiene sus propias formas. Las más evidentes son las imágenes generadas con detalles artificiales. El visitante quizás no sepa explicar qué le resulta raro, pero lo registra.
Hay una forma más sutil y mucho más extendida, que es la estética por defecto. Los generadores de sitios y las plantillas repiten una y otra vez la misma composición: el mismo bloque de portada, las mismas tarjetas de servicios alineadas, los mismos degradados, el mismo orden de secciones. Un sitio puede no tener una sola imagen creada con IA y aun así transmitir que nadie tomó una decisión al diseñarlo.
En esos casos, lo que el público percibe es la ausencia de criterio creativo. Una paleta, una tipografía o una forma de organizar la información elegidas para una marca concreta comunican algo que ningún recurso genérico logra transmitir: que alguien pensó específicamente en esa empresa y en las personas que la eligen.
IA Slop en el contenido: cada vez más identificable
En el contenido, el slop deja marcas reconocibles. Pew comprobó que ciertas palabras favorecidas por los modelos de lenguaje más que duplicaron su frecuencia en la web desde 2023. En español, las señales equivalentes son fáciles de identificar: patrones de contraste como "No es x, es y", storytelling exagerado, frases cliché.
Ese tipo de contenido tiene un costo que va más allá del estilo. Cuando una página de servicios podría pertenecer a cualquiera, el visitante no encuentra motivos para elegir esa empresa en particular. Y los asistentes de IA, que hoy recomiendan proveedores cuando alguien les consulta, tampoco encuentran en ella información propia que valga la pena citar, algo que tratamos al explicar cómo aparecer en ChatGPT y Gemini con tu empresa.
El estudio de Cashew también relevó qué ayuda hoy a una marca a destacarse. Las respuestas más elegidas fueron la calidad del producto con el 38%, y las historias reales de clientes con el 31%. Ambas son evidencia concreta: casos con nombre, proyectos que se pueden ver, decisiones explicadas. Es contenido que solo esa empresa puede producir, porque surge de su propia experiencia.
¿Y si lo hacemos imposible de confundir?
Si lo genérico despierta sospecha entonces la confianza se construye con lo específico. Esa es la esencia del desarrollo a medida: cada decisión de diseño, de estructura y de contenido parte de una empresa concreta, de su público y de lo que la distingue. El resultado es un sitio que no podría pertenecer a ninguna otra marca.
En VOX trabajamos de esta manera desde hace más de 16 años y en más de 200 proyectos. Diseñamos cada sitio desde cero, sin plantillas y lo desarrollamos con la más moderna tecnología, que nos permite llevar la identidad de cada marca a toda la experiencia digital: la forma en que se presenta un servicio, el recorrido que hace el visitante, el modo en que el sitio responde. Nuestro portfolio muestra ese criterio aplicado a rubros muy distintos.
Por supuesto que la IA también forma parte de nuestro stack de tecnologías. La usamos para que los sitios puedan hacer más: incorporar funcionalidades que antes eran inviables, agilizar procesos y ofrecer experiencias más útiles para quien los visita. Pero lo importante es que reservamos para el criterio de nuestro equipo aquello que vuelve reconocible a una marca: su identidad visual, la arquitectura de su contenido y la forma en que se comunica.
El lado bueno: cuanto más slop circula, más te podés destacar
El AI slop en internet va a seguir creciendo, porque producirlo es barato y rentable para muchas agencias nuevas sin experiencia o con menos atención al detalle. Pero para sus clientes, la consecuencia es concreta: el estándar de lo que el público considera confiable subió y una web genérica hoy queda por debajo de ese estándar.
La oportunidad está del otro lado. Cuanto más contenido genérico circula, más se destaca un sitio pensado para una marca en particular, con un diseño que la representa y un contenido propio.
Si querés ver cómo se traduce ese criterio en sitios reales, recorré nuestro portfolio: cada proyecto fue diseñado desde cero para una marca distinta... y se nota.
Fuentes citadas en el post:
- How much of the internet is written with AI?, Pew Research Center, 20 de agosto de 2026
- Consumers Assume Brand Content Is AI-Generated, Cashew Research, 5 de agosto de 2026
- 'Slop' Is Merriam-Webster's Word of the Year 2025, Today, diciembre de 2025








